El frío es ahora

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La primera semana de julio estuvo marcada por las bajas temperaturas, pero el frio nunca es noticia en invierno. La noticia es que el frio cause muertes. La noticia es que el frio recrudece cuando el Estado se ausenta. Desde diferentes lugares de la provincia asistimos a una semana de “frazadazos” ante la falta de gas y calefacción en escuelas bonaerenses. El viernes pasado se acercaron a la Casa de la Cultura pero no fueron recibidos por las autoridades de gobierno.

Por Magalí Milazzo

Alumnos y docentes de escuelas del distrito comenzaron la semana sintiendo intenso el frio en las aulas. Hasta la semana pasada 64 escuelas públicas primarias, secundarias y terciarias de Quilmes no tienen calefacción totalmente o en parte por falta de gas en la mayoría de los casos, pero también por deficiencias en el sistema de calefacción.

A nivel provincial, el panorama es calcado. Muchos de los problemas se hicieron evidentes cuando hace un año atrás, la explosión de una garrafa en una escuela de Moreno causo la muerte de Sandra Calamano y Rubén Rodriguez. Esta tragedia mortal expuso la negligencia estatal y provocó una andanada de denuncias y reclamos por funcionamiento deficiente de estufas y cocinas escolares. Sin respuesta del Estado, Metrogas suspendió el servicio y hasta quitó los medidores allí donde no hubo soluciones.

A las notas y pedidos de padres, docentes y directivos que se sucedieron un año entero, las respuestas han sido revisiones, relevamientos, inspecciones y más notas. Burocracia sin fin.

Consejo Escolar, Dirección de infraestructura y Sede de inspectores, se hacen presentes, reciben, relevan, prometen y hasta comienzan las obras, pero en casi ningún caso han logrado resolver a tiempo. Y el frio, que no debiera ser noticia en el comienzo del invierno, sorprende a todos sin herramientas para paliarlo. Todavía faltan colocaciones, todavía faltan vidrios, todavía faltan conexiones y aprobaciones, pero el frio es ahora.

Una semana atrás, SUTEBA denunciaba el incumplimiento del acuerdo paritario en varios puntos pero fundamentalmente en el compromiso de garantizar escuelas seguras.  Sobre un relevamiento de 20 distritos, 417 escuelas tenían sus servicios afectados y como consecuencia, 200.000 alumnos se encontraban con su salud y  alimentación en riesgo.

En Quilmes, el reclamo comenzó a sentirse fuerte el lunes de la semana anterior y fue en crecimiento hasta el fin de semana. Denuncias en las redes sociales, convocatorias a frazadazos y pedidos de suspensión de clases marcaron la semana que pasó.

Las respuestas no son uniformes. La Dirección de algunas escuelas muestra la lista de gestiones que se han realizado, donde en algunos establecimientos se suspenden las clases con temperaturas inferiores a los 5 grados, en otras escuelas se reduce el horario o se justifica la falta de los estudiantes.  En ningún caso se apuran soluciones de fondo ni se tiene en cuenta a los docentes, que con alumnos o sin ellos, deben cumplir horario completo en las escuelas, sin que su derecho a ejercer su tarea en condiciones dignas y de salubridad sea contemplado.

Los inspectores niegan la suspensión alegando que atenta contra el derecho a la educación. El problema es que es una educación a cualquier costo, bajo cualquier condición. “Estudiar o trabajar con temperaturas muy bajas y sin estufas ni cerramientos en condiciones, sin la posibilidad de tomar un mate cocido ni una comida caliente en las escuelas que tienen comedores, es de una crueldad intolerable. La salud también es un derecho” reclamaba la mamá de Lucía mientras acompaña el frazadazo en la Secundaria 14 y se dispone a entregar una nota junto a otros padres a la Dirección.

“Se preocupan por garantizar que las escuelas estén abiertas, pero para eso debieron garantizar también las condiciones edilicias necesarias. Hay compañeros docentes que pasan 8 horas, yendo de una escuela sin estufa a otra sin estufa ni vidrios y lo pagan con su salud”, señala Carlos, docente de la Secundaria 20. En dicho establecimiento los alumnos realizaron una asamblea para decidir cuál será su medida de fuerza.

Solo por mencionar un caso, la Inspectora que se reunió con padres y docentes en la secundaria 14, negó la suspensión, concedió el pedido de padres de reducir el horario y no computar inasistencias con temperaturas por debajo de los 5 grados. En tanto que a los docentes los instó a pensar una propuesta para garantizar la continuidad pedagógica, sin ceder frente a sus reclamos. 

“CON HAMBRE Y FRIO NO SE PUEDE APRENDER” fue la consigna bajo la que SUTEBA convoco el jueves 4 a una conferencia de prensa encabezada por Roberto Baradel, donde participaron además Silvia Almazán,  Maria Laura Torre y delegados de los distritos más afectados.  

El sindicato volvió a denunciar la grave situación y responsabilizó a la Gobernadora Vidal de la desidia que coloca a las escuelas bonaerenses en emergencia,  no solo afectadas por la falta de calefacción sino por la consecuente deficiencia en los servicios alimentarios. Los alumnos reciben viandas frías e insuficientes. Hacia el final de la conferencia, un periodista expuso la presión a la que muchos inspectores someten a los Directores de escuelas para evitar las suspensiones.

La helada semana de lucha cerró el viernes 5. Alumnos, padres y docentes de diferentes escuelas afectadas acompañaron la convocatoria de SUTEBA Quilmes y se manifestaron frente a la Casa de la Cultura, ubicada en Sarmiento y Rivadavia pero aunque permanecieron varias horas no fueron recibidos.


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