Parar la pelota: el tedio de los clubes de barrio

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El aumento en la tarifa de la luz  volvió a poner en aprietos a los clubes de barrio, tal como pasó en 2016. En junio, un fallo judicial habilitó la suba del servicio para seis instituciones de San Martín, las primeras que el año pasado habían logrado frenarla con un recurso de amparo. Así, ahora deberán afrontar boletas un 500% más caras y saldar un retroactivo. En el Gobierno aseguran que tienen programas en marcha para asistirlos, pero lo cierto es que en Quilmes los clubes de barrio también padecen los batacazos del aumento de tarifas.

Desde el 2016 que los clubes de barrio reclaman medidas del Gobierno para que los tarifazos no los afecten. Además, en la Provincia de Buenos Aires, en marzo del año pasado fue sancionada la ley que los protege de pagar tarifas de la misma categoría que los comercios. El reclamo de los clubes de barrio sigue cumpliendo meses: el proyecto, presentado por el senador del Frente Renovador Gabriel Pampín, establece que las distribuidoras eléctricas deberán crear la categoría “Entidades de Bien Público” ya que actualmente los clubes de barrio están encuadrados en la misma categoría tarifaria que los comercios.

Como hace más de un año, con la primera tanda de tarifazos, hay preocupación por el futuro de los clubes de barrio, habida cuenta de los montos impagables que llegan en las facturas del servicio eléctrico y de las trabas burocráticas para acceder a descuentos y reintegros.

Muchos clubes tuvieron que cerrar sus horarios nocturnos. Desde la Asociación Argentina de Clubes de Barrio apuntan a la falta de gestión en el área por parte del Gobierno nacional y aseguran que el Secretario de Deportes de la Nación, Carlos Mac Allister, “no entiende nada del tema”. Hablan de subejecución presupuestaria (señalan que ejecutó el 30 por ciento del presupuesto asignado a Deportes y dejó 390 millones sin ejecutar) y falta de gestión: todavía no se armó el registro de Clubes de Barrio ni se reglamentó la ley.

Ante este cuadro, el Defensor del Pueblo bonaerense, Guido Lorenzino, confirmó que irá a la Justicia para frenar el aumento de luz que afecta a los clubes de barrio por considerarlo poco razonable y que no se ajusta a las economías de esas instituciones. “Los clubes recibieron facturas de luz con montos imposibles de pagar y que afectan directamente no sólo su funcionamiento, sino que también condicionan la posibilidad de que puedan mantener las puertas abiertas”, manifestó el Defensor del Pueblo.

CLUB ALSINA

El Club Alsina de Quilmes oeste tiene 90 años, más de 400 socios y mucha historia, pero eso no los salvó del golpe bajo que significó el aumento en las tarifas. Si bien es un club intermedio, que cuenta con otros recursos a diferencia de otros clubes ubicados en el lado periférico de la ciudad, el aumento del 500 por ciento en la factura de la luz (en comparación al 2010) les cambió el rumbo que venían tomando.

“Nosotros tenemos dos medidores. Antes la factura de luz era bimestral y nos venía un promedio de 1.500 pesos. Ahora vienen aumentos de 7.000 pesos por mes en las temporadas altas en un solo medidor. En el primer tarifazo del 2015 nos vino una boleta de 12.000 pesos en el otro medidor”, explica el presidente del Club, Lucas Acosta, a CPB Noticias. “Nos van aumentando gradualmente entre 5.000 y 8.000 pesos”.

Al no tener una pileta climatizada, el aumento en las tarifas del gas no los afectó demasiado. El Club se destaca por la Academia de Artes Marciales que recibe alumnos de distintas ciudades de la Provincia y de Capital Federal. También cuentan con una Escuela de Circo “muy reconocida en la zona”, cuenta con orgullo Lucas. Además ofrecen clases de Kick Boxing, Boxeo, Zumba, Gimnasia Artística, Areóbica, patín, guitarra, cursos de peluquería, manicura y todo tipo de talleres.

“El impacto de las tarifas golpea al bolsillo del ciudadano a pie y empieza a tener otras prioridades como el colegio, la obra social, la comida y el club pasa a estar postergado. Nosotros tuvimos una baja de socios del 10% a comparación de otros años”, explicó Lucas. “El año pasado el impacto fue peor porque el aumento fue de una, ahora es gradual. Pero vamos por el mismo camino”.

Con respecto a la relación con la Municipalidad, Lucas señaló: “hemos recibido subsidios que son efímeros a las necesidades de la institución con lo que tiene que ver con el mantenimiento del lugar. Son ayudas económicas que si bien ayudan no cambian la realidad profunda y más allá de las tarifas que es lo que más nos preocupa.”

Aún con el empuje de una comisión directiva joven el Club, el batacazo del aumento en las tarifas les impide pensar en invertir en mejoras edilicias. “Esas cosas nos atrasan porque empezamos a destinar ese dinero en las tarifas y no en mejorar la cerámica, la iluminación o lo que fuera”.

POLIDEPORTIVO SOLANO

Victor Estrada es Presidente y fundador del Polideportivo de Solano. “Empezamos con las canchas el 20 de septiembre de 1983 tirando 70 camiones de tierra junto a mi hermano y con un amigo”, cuenta con orgullo.

“Con el sólo hecho de que hayan aumentado tanto los materiales y las cosas en general, quedamos un poco frenados con el avance de las obras del club”, señala Víctor. El principal sostén económico del club es el dinero que ingresa con el alquiler de las canchas de fútbol. “Con eso íbamos administrando bien e íbamos avanzando. Ahora está tan caro todo que se nos hace imposible y la luz nos llegó a aumentar a 5000 pesos por mes. Antes era 1200 bimestral. Acá cuesta más porque cobramos una cuota social de 30 pesos, pero el 70% no paga. Es todo gratuito para lxs chicos”, explica Víctor.

El Polideportivo lo mantienen “a pulmón”. “Tenemos unos 200 socios anotados como aportantes pero no aportan. Esto lo llevamos adelante porque acá hay gente que acompaña y lo hace todo gratuitamente porque nadie les paga”, asegura el Presidente del Club. Además Víctor cuenta que le gustaría que haya actividades para chicos y chicas mayores de 14 años, como talleres de trabajo, herrería, plomería, u otros oficios para que tengan alguna salida laboral. El espacio está disponible, pero no hay “oferta” de profes que den las clases.

CLUB URQUIZÚ

La economía del Urquizú de Bernal también se vio golpeada. “En 2016 pagamos 1100 pesos bimestral y la última factura que recibimos este año fue de 4800 pesos mensual”, explicó el Presidente del Club, Nicolás Livramento. Además, debido a la baja en el consumo, sufrieron una baja en el consumo: “se alquila menos la cancha para usar menos energía eléctrica.”

“Tenemos cerca de 90 socios que pagan 30 pesos de cuota social. No podemos trasladar ese incremento a los socios porque deberíamos cobrarles cerca de 100 pesos por mes. Es imposible de implementar”, cuenta Nicolás. Para poder pagar el aumento en las tarifas de los servicios, el Club tuvo que usar plata ahorrada para las obras. “Teníamos pensado hacer un baño y alguna mejora edilicia, pero tuvimos que destinarlo a la luz”.

 

“Indudablemente, evaluamos trasladar los aumentos a las cuotas pero no en la magnitud que llegaron los impuestos. Porque además conocemos que la situación de las familias del barrio es la misma que la nuestra, ya que el recorte en gastos es para todos”, cuenta Nicolás.

 

El Urquizú tiene un perfil social. “Donde más sentimos el golpe fue en la merienda que brindábamos todos los días con una leche chocolatada y una factura. Eso no pudimos sostenerlo como antes porque eso lo financiábamos con los ingresos del club y, al bajar el alquiler de la cancha y el consumo en general, el impacto lo sentimos.”

 

“Entendemos que esto nos lleva a un cuello de botella, porque el ahorro se acaba en algún momento y creemos que la salida a esta situación es que se contemple una tarifa social que considere a los clubes como entidades sociales que aportan a la comunidad. No podemos entender cómo un shopping o un centro comercial paga lo mismo que un club de barrio o el cuartel de bomberos”, expresó Nicolás. En 2016 recibieron un subsidio económico de 25 mil pesos por parte de la Municipalidad, que destinaron a cambiar las luces por lámparas led (menor consumo), en lugar de realizar los baños nuevos, que era lo que tenían pensado.

Las actividades más destacadas del Club son fútbol infantil, danza árabe, zumba, yoga, boxeo y tae-kwon-do. También tienen un jardín de infantes, el “Manuel Belgrano”, con una matrícula de 120 chicxs.