Del desfinanciamiento del Instituto Malbrán al orgullo nacional

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Científicos y técnicos argentinos de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS), Doctor Carlos G. Malbrán, consiguieron secuenciar de forma exitosa el genoma completo SARS COV-2.

En la medida que se conozcan los genomas que están circulando en el país, la comunidad científica se podrá anticipar con mayor exactitud a las medidas necesarias para abordar el problema.

El resultado de los científicos argentinos ya fue enviado al Global Initiative on Sharing All Influenza Data, GISAID, entidad que aprobó el estudio de forma inmediata.

Según expertos, poder secuenciar en el país permitirá realizar reactivos en la Argentina justo en momentos en que son escasos a nivel mundial debido a la pandemia de coronavirus COVID-19.

Tras la última pandemia de la gripe A (H1N1), el Malbrán tuvo un aumento de presupuesto: pasó de 471 millones de pesos en 2009, a 535 millones en 2010, lo que representó un crecimiento del 13%, siendo el más alto aumento presupuestario de la última década. 

La inversión alcanzó para equipar a los laboratorios en las distintas jurisdicciones de todo el país, que son los recursos que hoy se están utilizando para descentralizar la tarea de la institución en el diagnóstico rápido del coronavirus.

En los últimos años el instituto estuvo sin insumos, es más, “las compras del laboratorio estaban dólares por lo cual los proveedores no nos entregaban los productos», afirmó farmacéutico y virólogo de la institución, Fabián Martín.

“También se llevó a cero las obras y refacciones. Por ejemplo en 2016, se paralizó la construcción de un laboratorio al que solo le faltaba el 20% para terminarse”, detalló Martín.

“En concreto hubo un recorte total dado que se fue manteniendo el mismo presupuesto mientras los elevados niveles de inflación reducían el poder de compra”, añadió.

Antes desfinanciada, ahora valorada por la comunidad en su conjunto, el Malbrán ahora conmueve a propios y extraños.