Otra promesa incumplida

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Mientras avanza el año electoral, la gestión de Martiniano Molina evidencia sus problemas. Esta vez, le tocó a las viviendas del barrio “Memoria, Verdad y Justicia”, donde los departamentos fueron pensados para que los habiten chicos y chicas con alguna discapacidad y sin embargo, viven en las peores condiciones. Sin desagües ni cloacas, con las aguas servidas dentro de sus casas, las madres del barrio no aguantan más esta situación. Por otra parte, afirman que Martiniano Molina nunca visitó el barrio. Y sin embargo, el intendente le prometió por televisión a Santos Biasatti invitarlo cuando finalice la construcción de las viviendas. Algo que no sucedió y dudamos que suceda.

Hace dos años, el intendente Martiniano Molina entregó 32 viviendas para el barrio “Memoria, Verdad y Justicia” de Ezpeleta. El mismo fue pensado para familias que dentro del seno del hogar, tienen algún hijo con capacidades diferentes. El barrio fue proyectado por la gestión de Francisco “Barba” Gutiérrez, y en la entrega de las primeras viviendas estuvo presente, Estela de Carlotto, en junio de 2015. Su denominación fue en reconocimiento a la lucha por los derechos humanos de los familiares de víctimas del terrorismo del Estado, durante la última dictadura militar.

El proyecto inicial costaba de 192 viviendas ubicadas en el final de Av. Hernández. Sin embargo, durante la gestión pasada sólo se entregaron 48 departamentos, los cuales nunca cumplieron las condiciones de salubridad y bienestar adecuadas que necesita un niño o niña con discapacidad. El barrio no cuenta con desagües ni cloacas. Los baños y habitaciones no contemplan las capacidades diferentes de los niños y niñas, por lo tanto no tiene las comodidades que necesitan. Además, a 200 metros descargan basura de conteiner sin ningún tipo de control. Y como si fuera poco, frente a las torres se produce quema de basura a cielo abierto.

“Los chicos acá tienen patologías muy complejas, donde están en riesgo de vida constantemente. Mi hijo tiene una traqueotomía y una vasectomía y necesita de una higiene y alimentación que no podemos llevar adelante. A las 72 horas de vivir acá, ya me había inundado en caca”, contó Mariana, que es madre de Renzo. Ellos viven en una planta baja y su casa tiene aguas servidas adentro todos los días. “Desde marzo que tenemos agua constantemente en el piso”, explicó Mariana.

El problema del agua adentro de las casas, lo sufren todas las familias de la planta baja. Son ocho departamentos que tienen el mismo problema y deben trasladar a los chicos a casas de parientes porque es imposible habitarlas en esas condiciones. “Desde el municipio dicen que no hay presupuesto porque hay que hacer una obra nueva. Ellos reconocen que esta todo mal hecho”. Es decir, el gobierno de Molina, aún con los problemas que reconoció en los módulos entregados por Gutiérrez, entregó 32 viviendas mal hechas.

“Hace dos años me entraron una vivienda digna, supuestamente, donde podríamos vivir con nuestros hijos con discapacidad”, dijo Andrea, madre de Cristian. Ella también tuvo que llevar a Cristian a la casa de un familiar y sólo están en el departamento los días lindos, siempre y cuando no tengan agua adentro. “Ya contabilice 32 inundaciones desde que estamos acá”, expresó Andrea. También contó que solicitó ayuda al municipio y nunca obtuvo ninguna respuesta. Hace un mes tuvo que contratar una máquina/pala para que rompa el biodigestor, donde se almacena el agua de las cloacas y los desagües. “Eso que dicen que es un biodigestor, es un tanque de plástico enterrado atrás de los edificios”, explicó Andrea. También afirmó que “iban a mandar (desde el municipio) la bomba extractora y nunca llegó”. Cristian tuvo brotes de granos debido a las condiciones de higiene deplorables que poseen los departamentos.

La única intervención que realiza el municipio es una limpieza del pozo con el camión atmosférico pero, las vecinas afirman que a las dos horas, el pozo se vuelve a llenar y el agua comienza salir desde los desagües que están dentro de las casas. “Hace unos meses vinieron a entrevistarme la gente del municipio y justo, en ese momento, comenzó a salir agua de las paredes, del piso y vieron cómo vivimos”, recuerda Andrea. Por otra parte, explicó que Diego Buffone, actual coordinador de la Secretaría de Gobierno, le manifestó que no puede irse ni vender porque puede recibir una denuncia penal. “Parece ser que para el señor Buffone, nosotros podemos vivir en estas condiciones”, exclamó Andrea.

Las familias no tuvieron ningún trato con el intendente al momento de ingresar a las casas. Les entregaron las llaves y no tuvieron nunca la vista de Martiniano Molina. “Acá no hubo inauguración ni acto, ni nada. El intendente jamás estuvo por acá”, enfatizó la madre de Cristian. La situación de las familias del barrio “Memoria, Verdad y Justicia” es lamentable. Desde su ingreso, la Av. Hernández está destruida y el transporte público no llega al barrio. Las madres deben trasportar en sillas de ruedas a sus hijos entre baches, tierra y cascotes para llegar a la parada del colectivo. Andrea, le dio un claro mensaje al intendente frente a la cámara de CPB: “Quiero decirle al intendente, Martiniano Molina, que esto no es ninguna vivienda digna”.

El intendente Molina salió en Canal 13 en 2016 e informó las refacciones que realizaría en el barrio, luego que el noticiero fuera a entrevistar a un chico del módulo entregado por Gutiérrez. Sin embargo, los departamentos presentan los mismos problemas que los módulos construidos por la gestión anterior. Santos Biasatti, conductor del noticiero, en su momento le preguntó a Martiniano Molina sobre la situación: “Intendente ¿Lo cobraron esto?”, por las viviendas. A lo cual, Molina sólo atinó a decir que eran del gobierno anterior y que el IPV (Instituto Provincial de la Vivienda) pondría todo para solucionar los problemas.

“Yo le quiero decir, Santos, que la situación habitacional en Quilmes es muy dolorosa y tremenda”, dijo Molina en esa oportunidad. Sin embargo, de las 146 viviendas que faltaban terminar, sólo hizo 32 y mal hechas. Esto contrasta con los más de mil millones de pesos destinados al Metrobus, una obra importada de la Ciudad Autónoma ed Buenos Aires. La entrevista finaliza con la pregunta de Biasatti diciéndole al intendente “Vamos a esperar que nos inviten cuando las obras estén terminadas”, a lo que Molina responde: “Los vamos a invitar”.

Mirá el video donde Martiniano Molina se comprometió a terminar las viviendas y construirlas bien:

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