Las ventas en caída libre

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La situación económica de la Argentina no es novedad, tampoco es ajena la realidad de los comerciantes de la ciudad. CPB conversó con históricos comerciantes de Quilmes oeste y coincidieron en que las cosas están mal y no hay muchas expectativas en que mejore. Calzados y alimentos golpeados por las caídas en las ventas y una situación que no mejora, aún siendo un año electoral. Ni la luz al final del túnel ni el segundo semestre, ni los brotes verdes y mucho menos el FMI sacaron al país de la crisis.

La situación económica del pueblo en general es dura. Los servicios públicos se llevan gran parte del salario y el costo de bienes y servicios se incrementa a diario. Ni siquiera el programa emulado por el gobierno nacional “Precios Esenciales” no parece ser suficiente en una economía que se achica a pedir del Fondo Monetario Internacional. CPB dialogó con comercios que en 2017 tuvimos oportunidad de conversar sobre los impactos de las medidas económicas que el gobierno nacional impulsó en su momento. El resultado fue el esperado: caídas en las ventas respecto a años anteriores.

Esta vez, volvimos a conversar con ellos para saber si la situación había mejorado y esto nos decía un supermercadista de más de 50 años en Quilmes oeste. “El consumo tenemos días que se labura bien y otros muy tranquilos”, expresó el comerciante, quien prefirió preservar su identidad. También afirmó que “la situación está empeorando año a año. No avanzamos y los precios siguen subiendo y a la gente no le alcanza”. Recuerda que en los últimos años las ventas estaban bien pero considera que las medidas tomadas por el gobierno afectaron al poder adquisitivo de la gente. “Hoy la gente compra lo que necesita. Antes se compraban un postre y ahora llevan lo que precisan. Además, los servicios se llevan buena parte del salario”.

Con respecto al programa “Precios Esenciales” dijo que “en mi negocio tengo precios más bajos que los precios que indicó el gobierno”. Desconoce que pasará con la economía pero mientras pueda sostener los precios dentro del margen de ganancia que le sirva a él y al cliente, lo va a hacer pero reconoce que la incertidumbre es grande, en lo que resta del año. Con respecto al futuro cercano cree que “no se ve nada positivo y habrá que esperar al nuevo gobierno o si sigue el mismo”.

Por otra parte, una fábrica de pastas con más de 45 años en la zona, considera que “las ventas van mal y la gente mira mucho los precios, por eso se llevan lo más económico y lo que más rinde”.  También dice que las ventas a negocios bajaron a la mitad y el aumento de los combustibles y los servicios es tremendo. “Suben los costos y bajan las ventas. Esta ecuación se cumple como una ley”, dice el fabricante de pastas, que además sostiene que debe hacer nuevos clientes para poder mantener la fábrica abierta. “Hoy se trabaja para pagar. Antes el precio lo definía la materia prima, ahora lo definen los servicios”, dice el dueño de la fábrica de pastas, quien también prefiere reservar su identidad.

También reconoce un perjuicio en el aumento de los impuestos nacionales, provinciales y municipales. “Esto es una barranca hacia abajo porque las ventas vienen bajando pero no veo nada bueno en adelante, a excepción de lo que pueda pasar en las próximas elecciones donde las cosas pueden cambiar”, dice el fabricante. Afirma que el gobierno hizo todo mal porque destruyó el consumo interno. “Nosotros empezamos a las 2 de la mañana y vemos como creció la cantidad de gente que a la noche revuelve basura y nos pide un poco de comida. Se nos parte el corazón, les damos pero no podemos darle a todos”, dice el dueño de la fábrica. Por último, cree que “esta crisis es la peor, inclusive que la de 2001”. “Estos tipos (por el gobierno) frenaron hasta los molinos, porque viene el proveedor y nos pide por favor que le compremos un camión de harina. Pero no se puede porque no hay ventas”, concluye.

Por último, Claudio es un comerciante de calzados de Av. 12 de Octubre y el negocio existe hace 68 años. Vende calzados y familias enteras pasaron por ahí alguna vez. “Las caídas en las ventas en 2019 alcanzaron un pico mayor. En años anteriores veníamos cayendo pero ahora empeoró”. Hace un balance de los años de gobierno macrista y afirma que las caídas en las ventas viene de 2016 y en 2017 se logró inyectar un poco, porque hubo elecciones pero el año pasado y lo que va de éste, el golpe en las ventas es alto. “Estamos en un barco donde atamos todas las velas para pasar el temporal porque no la vemos fácil”, expresa el comerciante del calzado de Quilmes oeste. Cree que la situación no tiene perspectivas de mejoras. “Tengo experiencia en el rubro hace 57 años y la situación de ahora es parecida al 2001, con algún que otro agravante”, concluye Claudio.

A casi tres años y medio de gobierno macrista, las medidas sólo empujaron a millones de argentinos y argentinas cada vez más a los márgenes de la sociedad  de consumo. Esto es que cada día, hay más gente que consume menos, por ende, empeora su calidad de vida. Esto sucede sin contemplar los datos del endeudamiento externo y los malos resultados en la búsqueda del equilibrio fiscal pregonado por Cambiemos.

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