LA BONDIOLA NO SE MANCHA

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La parrilla ubicada en Vicente López 2824, en Quilmes, es una parada obligatoria para los simpatizantes cerveceros antes de cada partido de fútbol. La parrilla popular cumple 10 años y CPB habló con sus dueños.

Por Sergio González

El emprendimiento familiar lo llevan adelante Carlos Nieto, hincha de Quilmes, y su mujer Patricia Nicoletta. Charly, así lo conocen sus amigos, nos habla del fanatismo que tiene por Diego Armando Maradona. “Siempre estaremos agradecidos a Diego por todo lo que nos dio a los argentinos. Cuando tenía 12 años vino a jugar a la cancha de Quilmes, ese día quedé deslumbrado”.

Por supuesto que el nombre del negocio responde a la frase de Diego “la pelota no se mancha” en su partido despedida. “Con la parrilla arrancamos en 2009 sin nombre, al encaminarse comenzamos a buscarle un nombre, se me ocurrió uno, lo tiré a mis amigos y todos me dijeron que estaba buenísimo. Inmediatamente tuvo la aceptación de la gente. Hoy es una marca registrada”.

También habla de la merma en las ventas. “Ha bajado un 40% el trabajo con la última crisis. Aparte tengo un bloqueo en el ingreso, misteriosamente no dejan pasar a la gente los días de partido. Estamos casi proscriptos por quién sabe quién hace más de 3 años. Ahora son contados los que pasan por la cuadra, laburamos al mínimo de las posibilidades. Hace 5 años que nos nombran los periodistas, salimos en televisión, no sé si es personal pero es una mezquindad lo que pasa”.

“Ahora hay que reducir los márgenes de ganancia para mantenerse.Hoy si aumentas corres el riesgo de fundirte. En estos últimos 4 años, la familia pensó en cerrar. Incluso en el invierno dejamos de abrir varios meses, pero siempre luchamos para mantenernos”, comenta Charly.

Pato retoma el significado de pasar por La bondiola y dice: “Es un clásico, es un ritual. Gustavo López siempre habla de la parrilla. Matías Martin nos ha nombrado en Twitter. Vilouta y Toti Pasman, han venido a comer. Hasta hicieron manifestaciones en contra de Larreta con la consigna «Sí al chorizo, la bondiola no se mancha». Han venido jugadores de Quilmes, hasta el Indio Gómez vino”.

“La bondiola no era una comida habitual de cancha hace 10 años atrás, solo se vendía choripan y paty. Cristina impulsó la carne de cerdo, a partir de ahí la bondiola de puso de moda, fue un furor, llegamos a vender hasta 40 bondiolas en un día”. Finalmente, Pato y Charly nos dejan un mensaje esperanzador para lo que se viene. “Tenemos mucha fe en el nuevo proceso económico, inevitablemente tenemos que levantar”.