La africanización del conurbano: Licuado de racismo, centralismo porteño y falta de empatía

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Anteayer, a través de una nota de opinión en el diario La Nación, Pablo Sirvén cometió el furcio de expresar públicamente lo que la derecha dice en la intimidad: “…ese territorio inviable en cuyo africanizado conurbano se deciden electoralmente los destinos de la Patria”. Eso es el conurbano para ellos, un territorio poblado de gente que no representan –ni quieren representar-, a la que se acercan con pompa mediática cada dos años, haciendo fuerza para ocultar su odio de clase, con una única finalidad, ganar elecciones y usar al estado para fomentar negocios privados de amigos y familiares.

La comparación del conurbano con África, con connotación negativa y claramente racista, denota el pensamiento de alguien que seguramente no conozca África ni mucho menos el conurbano bonaerense. Hablar de la provincia en estos términos, desde un cómodo sillón montado en una torre de prejuicios, no hacen otra cosa que fomentar el odio. Pero hay algo en lo que Sirvén no se equivoca, ese “territorio inviable” tiene una gran incidencia electoral. ¿Por qué? Muy simple, porque allí se concentra un tercio de población de la república. El conurbano será complejo, sí, pero solo será inviable en la medida que lo gobierne un espacio que no lo comprenda, que no lo conozca y, peor aún, que lo deteste.” No pueden, y nunca podrán, hacerse carne en las problemáticas bonaerenses. Ya no alcanza con discursos lavados y caras novelescas.

Por otra parte, a esta altura La Nación –entre otros- en general, y Pablo Sirvén en particular, comunican como voceros de Mauricio Macri sin siquiera tratar de camuflarlo un poco. En esta ocasión, el periodista en cuestión, que suele dejar su pretendida sagacidad en casa cada vez que entrevista al ex presidente al punto de parecer una charla de té entre amigos, se fue de boca por demás. Entiendo que recibirá, al menos, un tirón de orejas e instrucciones más precisas para la próxima vez. Lo que sí hizo, con un poco más de delicadeza, es tratar de posicionar a Mauricio Macri como “líder natural” de un espacio que actualmente sufre una fuerte crisis de representación. Citando al actual gobernador, “se nota mucho”.

Muchos fueron los repudios que Sirvén recibió en redes, y con razón. El más categórico, fue el de Axel Kicillof: “Hay que recordar que, en 2019, Buenos Aires fue la provincia que menos gastó por habitante hizo. La inversión pública por habitante fue 10 veces menor que en CABA. Conclusión: naturalizan y defienden la desigualdad que es justamente lo que tenemos que transformar», y agrega “el diario La Nación resume en una sola frase la visión del macrismo sobre la Provincia de Buenos Aires: un licuado de racismo, centralismo porteño, derrotismo y falta de empatía por los que menos tienen”.

La afirmación de Sirvén representa la impotencia de una clase que se esmera por ocultar prejuicios hacia un territorio que no sólo odia sino que también necesita para manipular “los destinos de la patria”.

Por David Scordamaglia