Historias de vida: Guadalupe y su batalla contra la leucemia

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Al poco tiempo de detectarle Leucemia Meloide Aguda, un tipo de cáncer hematológico, la familia de Guadalupe Erramuspe comenzó el tratamiento sin saber que podía pasar. Con tan solo 12 años continuó dando batalla y ahora con 14 puede levantarse ante los sinsabores de la vida para retomar el camino del taekwondo y del colegio. Pero también logró algo más, “Guada” (como la llama su tía Verónica Leiva y su próxima madrina en su cumpleaños número 15) descubrió un nuevo talento: le gusta bordar y coser. Su tía habló con CPB Noticias y nos cuenta la increíble historia de cómo una sonrisa y una familia unida logró vencer “al maldito cáncer”.

– ¿Cómo se enteraron que Guadalupe tenía leucemia?
– Guada tenía un torneo de taekwondo en Merlo; esto fue el 5 de mayo de 2019. Asistió y compitió mal. Tuvo tanta suerte que la rival no se aprovechó y no le pegó. Se sentía débil, fue lo único que nos dijo. Después empezó a sentirse peor, le dolían las piernas y los médicos del club se ofrecieron a verla. Mi hermana decidió volver a Quilmes y llevarla a la clínica. Le dijeron que en una hora y media vuelva para ver los resultados, se tomaron un café mientras esperaban y a los 20 minutos llama el médico para decir que los valores del hemograma salieron mal, no entendían cómo ella podía seguir caminando. La querían trasladar a otra clínica, mi hermana y cuñado la subieron al auto para llevarla al Hospital Garraham, donde le confirmaron a las 2 hs de la mañana del lunes que Guada tenía Leucemia Meloide Aguda.

– ¿Cómo pasó el tratamiento?
– Comenzó a los dos días y duró 19 meses, porque en octubre tenía que terminar todo, pero volvió a estar internada y se atrasó. Mi cuñado es monotributista y tuvo obra social, pero había que lucharla. Cuando Guada arrancó con esto, un mes antes habían puesto un almacén en la casa y a mi cuñado no le estaba yendo bien en su trabajo, por eso invirtió lo último ahí. Cuando vino el tratamiento tuvimos que hacer rifas y bingos. En la familia todos pusieron su granito de arena porque cada movimiento es plata.

– ¿Qué decía Guadalupe durante el tratamiento?
– Un día mirando Tinelli, estando internada, había un caso de alguien que tenía cáncer. De golpe le dice a mi hermana: ‘Que feo debe ser que pase eso, que una mamá o un papá se enfermen así, yo prefiero enfermarme antes que ustedes’, dijo. Mi hermana le responde: “Guada, pero ya estás en ese lugar y así y todo ¿preferís esto antes que verme enferma a mi?. Y ella responde: ‘y sí mami’. Ahí mi hermana se dio cuenta que Guada no se iba a rendir. Pero también era difícil porque cada vez que ella sentía dolor, le preguntabas y decía que estaba bien. Mirabas la carita y era obvio que no.

– ¿Mientras estuvo en tratamiento cuáles fueron sus pasatiempos?
– En este tiempo aprendió un montón de cosas. Mirta, su abuela, hizo cursos de uñas, para enseñarle a Guadalupe. Hace un par de meses le enseñó a coser también, le gusta mucho. Comenzó haciendo tapabocas y ya sabe hacer morrales, bolsos, mochilas y carteras. Juntó plata y se compró con su abuela una máquina de coser. La verdad es que aprovechó su aburrimiento y fue muy productivo. Después le gusta mirar programas viejos de adolescentes, a Tinelli y le encanta el chimento de la televisión.

– ¿Cómo fue el recibimiento en el barrio (El Dorado)?
– La esperamos toda la familia, vinieron de Defensa Civil, los bomberos de Bernal tocaron bocina, se sumaron vecinos con carteles, vecinos que a 2 cuadras se los veía afuera, todo hermoso, me contó Guada. 

– ¿Cómo continúa la vida?
– Todo como antes. Ahora estará con sus actividades, con la escuela y el taekwondo. De hecho ya es cinturón negro y el año que viene comenzará a dar clases supervisada por su profesora Samanta.

– Y para su próximo cumpleaños de 15… ¿Te toca ser la madrina?

– Si, esto es el 30 de mayo del 2021, si Dios quiere y se puede (por la pandemia), porque toda la familia y los más allegados, aquellos que estuvieron presentes en este tránsito, fueron muchos. Ahora que se terminó este calvario, estamos enfocados en esa fiesta de 15 y yo soy la madrina por elección de ella. Tengo un trabajo duro (risas), pero nada. Lo que queríamos ya lo logramos, su salud y que vuelva a ser la nena sana de siempre.

– ¿Qué mensaje te gustaría dejar para la sociedad?
– Un mensaje que sea para alentar a muchos que están pasando por esto, mi sobrina lo hizo, sin saber si salía, siguió adelante. Ella nos alentaba. Un día mi hermana llamó llorando porque a Guadalupe la pasaban a terapia y le decían que estaba grave, que había que esperar y la fuerza que le puso esa nena es gigante. Acá la tenemos de vuelta y completamente sana.